Nº 03 · A la mesa
Menú de comunión: lo que comen los mayores y lo que de verdad comen los niños
El error más habitual es servir a los pequeños una versión reducida del menú de adultos. Un niño de nueve años que acaba de pasar hora y media en misa con zapatos nuevos no quiere un tartar; quiere algo que reconozca y poder levantarse pronto. Por eso planteamos dos líneas paralelas que salen a la vez de cocina.
Para los adultos
Funciona muy bien un aperitivo de pie de unos cuarenta minutos, mientras llega todo el mundo de la iglesia, seguido de un almuerzo sentado con entrante, principal y postre. Si preferís un formato más suelto, un cóctel largo con estaciones también encaja, sobre todo en fincas. Todos los detalles de formatos los explicamos en nuestra página de catering para comuniones y bodas en Málaga.
Para los niños
Mesa propia, cerca de la zona de juegos y a la vista de los padres. Platos sencillos (croquetas caseras, pasta, escalope o hamburguesa pequeña, patatas), agua y zumos a mano, y el postre servido rápido para que puedan volver a jugar. Pedimos a cocina que la comida infantil salga antes que el principal de los adultos: así, cuando los mayores empiezan a comer tranquilos, los niños ya están con el monitor.
Un menú típico malagueño para la comunión
Si queréis que el convite sepa a Málaga, estas son ideas que solemos proponer según la temporada:
- Ajoblanco o porra antequerana en vasito como bienvenida, frescos y perfectos para un mediodía de mayo.
- Fritura malagueña (boquerones, calamares, adobo) servida en cucurucho durante el aperitivo.
- Conchas finas o un espeto de sardinas si el lugar está en la playa y tiene espetero.
- Ensalada malagueña con bacalao, patata y naranja como entrante.
- Para cerrar, borrachuelos o tortas de aceite junto a la tarta, y una copita de vino dulce de Málaga para los abuelos.
Las alergias e intolerancias se recogen invitado por invitado, incluidos los niños, y se marcan en la tarjeta de cada sitio para que el camarero no tenga que preguntar en mesa.